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domingo, 9 de enero de 2011

Cena de Fin de Año 2010

Durante estos días he recibido batantes preguntas sobre cómo he pasado las Navidades, Reyes, etc. La verdad es que este año no hemos hecho nada especial ni en Navidad ni en Reyes, si no contamos el ir de rebajas.
Sin embargo, en Fin de Año sí decidimos hacer un poco de celebración. Invitamos a Martín, un español que estuvo en mi año de Vulcanus y ahora está haciendo el doctorado en Japón, y a su mujer Sara.
La cena consitió principalmente en un Shabu-Shabu que preparó Riku. Para que entendáis lo que es el Shabu-Shabu, he extraído la definición de la Wikipedia:

"El plato se prepara sumergiendo un filete muy fino de carne o un trozo de verdura en una olla de agua hirviendo o dashi (caldo) hecho con kombu (kelp) y agitándolo adelante y atrás varias veces. (El nombre del plato procede del siseo familiar que produce esta acción.) La carne y verdura cocida suelen mojarse en salsa ponzu o goma (de semilla de sésamo) antes de comerla acompañada de un bol de arroz blanco cocido al vapor."

Nosotros decidimos no cocinar arroz para esta cena, pero el dashi, el kombu y la goma (que no sé muy bien por qué llaman goma a la semilla de sésamo) si que las teníamos.
Decir que para beber compramos un vino español, y aunque no teníamos uvas, tras las campanadas nos comimos unas nubes (sí, la golosina) con sabor a uva.
Aquí os dejo una foto del evento. Ah, y como no lo he dicho todavía, ¡Feliz 2011!


sábado, 2 de enero de 2010

Rebajas en Japón y bolsas sorpresa

En preparación para mis tareas como futuro marido, he pasado el día de hoy en las rebajas con Riku. Sé que muchos estaréis decepcionados, porque en esta entrada no os voy a deleitar con nuestras aventuras pasadas o futuras. Sin embargo, si quiero hablar de una cosa que me sorprendió en Japón: las bolsas sorpresa.
(Nota del autor: no estoy diciendo que esto sea exclusivo de Japón, sino que es aquí en Japón donde he descubierto la existencia de dichas bolsas).
Las bolsas sorpresas son, basicamente, una bolsa, bolso o maleta con diferentes prendas en su interior. El valor de la ropa por separado es (supuestamente) mucho más elevado que lo que se paga por la bolsa sorpresa. Normalmente, este tipo de bolsas las compran mujeres de estatura mediana (porque todo el contenido es talla M) que son ardientes fans de la tienda, o bien aquellas que quieren empezar a vestirse con el estilo de esa tienda y quieren un "kit de aprendizaje" no demasiado caro.
Además, yo me he tomado la libertad de clasificar las bolsas en diferentes tipos:
- Según el nivel de sorpresa:
1. Sorpresa a medias: Mediante un folleto o cartel, se informa del contenido aproximado de la bolsa. Por ejemplo, se dice "un vestido, un gorro y una falda o pantalón corto".
2. Sorpresa que te mueres: No tienes ni pajolera idea de lo que hay dentro.
- Según el continente:
1. Bolsa. Muy cutre. ¡Buuuuuuu!
2. Bolso. Mejor. Da igual que el contenido sea una porquería. ¡Al menos te queda el bolso!
3. Otros. Chachi piruli. En realidad, sólo conozco un "otro", y es una maletita de viaje... ¡pero es para quedarse sin habla!
- Exclusividad:
1. Normales y corrientes. Cualquier vago puede comprarlas en cualquier momento, sin sufrimiento ni esperas.
2. Edición limitada. Se caracterizan por necesitar madrugón y una espera de aproximadamente una hora haciendo cola. El contenido es mucho mejor que el de las normales y corrientes pero, sorpresivamente, ¡cuestan lo mismo!
Llegados a este punto os estaréis preguntando... ¿y qué es esa maleta rosa a la derecha de este chorro de texto que te ha dado por escribir hoy? Pues ese es mi regalo de Navidad/Reyes (a día 2 de Enero, no se a cuál asignarlo) para Riku. Se trata de una bolsa sorpresa 1.3.2, es decir, que el contenido es medio conocido, viene en una maleta y es de edición limitada.
En el panfleto de la izquierda podéis ver el contenido aproximado: seis pedazos de tela, de los cuales cinco se sabe aproximadamente lo que son (el modelo o color puede cambiar) y el otro puede ser cualquier cosa. Los que sepáis japonés podéis regodearos en los detalles ;)
En concreto, esta maleta costó 10000 yenes (unos 75 euros). El coste que los sabios de la tienda le atribuyen es más de 50000 yenes (unos 375 euros, para aquellos que os hayáis olvidado la calculadora). Tras ojear el contenido y atribuyendo un valor simbólico a lo que me pareció una porquería, mi ojo experto le atribuyó un valor de entre 15000 y 20000 yenes (venga, por si acaso, entre aproximadamente 100 y 150 euros).
Y esto es lo más sorprendente: incluso después de ajustar los precios a la realidad, la bolsa vale la pena. Y así, finalmente, conseguí la respuesta a la pregunta que me llevaba haciendo desde hace bastante tiempo: ¿para qué puñetas hacer cola para comprar algo que ni siquiera sabes que es?
Espero que mis reflexiones os hayan parecido interesantes. ¡A mi, desde luego, ni lo más mínimo!
¡Un saludo y hasta pronto!

jueves, 31 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo!

¡Bueno! Ya pasó la Navidad, y llega el año nuevo. Aunque aquí en Japón se celebran ambos (la Navidad es un evento puramente comercial, y el año nuevo... le podéis preguntar a May), este año yo estoy pasando un poco de todo y descansando en casa, que me apetece ;).
Desde aquí quiero felicitar a todos los que habéis estado leyendo mi blog este año: padres, hermanos, tíos, primos y lasombradelviajero. ¡Feliz Navidad (espero que hayáis tenido) y Feliz Año Nuevo (espero que tengáis)!
Ah, y perdón por estar estas semanas sin escribir nada... pero tranquilos, que a partir de Enero voy a recuperar mi frecuencia habitual.
¡Un saludo y hasta el año que viene!

viernes, 26 de diciembre de 2008

Navidades en Hachioji

¡Hola a todos de nuevo, y Feliz Navidad!

Tras preguntarme varias personas cómo he pasado la Navidad este año, me he decidido a hacer un pequeño post-reportaje acerca de lo que he hecho durante estas festivas fechas (y no, no voy a hablar sólo de mi alborozo por haber hecho realidad mi sueño de trabajar el día 25 de Diciembre). Aquellos que no seáis familia o amigos del alma ya podéis parar de leer.

Decoración

Pues sí, este año me he decidido a poner decoración en la casa (por un valor total de 7 euros). no9 ha habido belén, pero al menos he comprado espumillones, bolas de navidad y una especie de parodia de árbol de Navidad.


Regalos

¿Y para qué he comprado un árbol de Navidad? Pues precisamente, para colocar ahí los regalos, continuando con la tradición familiar.


Si alcanzáis a leer los nombres, veréis que Riku tiene cuatro regalos, mientras que yo sólo tengo uno. En realidad, esto tiene truco, dado que uno de mis regalos es una tarjeta de navidad, y otros dos regalos son en realidad uno que separé en dos bolsas. Y, por otro lado, Riku me hizo otro regalo del que hablaré después, y que no está en esta imagen. Pero en la foto son cuatro a uno, y eso me hace parecer un novio excelente, ¿verdad?

Sobre el contenido, decir que mi regalo ha sido una maquinilla de afeitar Mach 3, que reemplaza a la que he usado durante 6 o 7 años y que desapareció en combate durante la misión en EEUU.

Sobre los regalos que he hecho yo, sólo hablaré de uno: el calendario. Es un regalo "casero", en el que en cada mes de 2009 he puesto una foto de Riku y yo, del mismo mes en 2008 (todo sea dicho, la idea la copié de Nuria). Aquí podéis ver el mes de Agosto:


La cena

Pues bien, el otro regalo que me hizo Riku fue la cena del día 24. Creo que es una cena completamente digna de una Nochebuena, si salvamos dos detalles: la ausencia de alcohol, y el hecho de que comimos sentados en el suelo y utilizando una mesa de Hello Kitty.



Pues bueno, creo que con esto he cubierto prácticamente todo lo que ha sido mi Navidad. Sobre las vacaciones y el Año Nuevo ya daré más detalles en otra entrada.

¡Un saludo y hasta pronto!


martes, 23 de diciembre de 2008

Luces de Navidad en Shimbashi (Tokyo)

Como lo prometido es deuda, me dispongo a retomar mi actividad en el blog con una nueva y breve entrada sobre mis andanzas en Japolandia.

Como quizá algunos de vosotros hayáis escuchado, en estas fechas se celebra en Japón una festividad llamada "Navidad" (en japonés, ¨Kurisumasu"). Esta es una festividad originalmente occidental, que los japoneses han importado y despojado de hasta el último sentido religioso. En Japón, por tanto, se trata únicamente de un evento comercial, con música, regalos y, ocasionalmente, reuniones familiares. Desde luego... ¿cómo se les ocurre?

Una de las cosas más llamativas en Navidad son las iluminaciones. En varios puntos de Tokyo hay decoraciones bastante impresionantes. El sábado pasado, Riku y yo decidimos visitar Shimbashi (en algún punto de Tokyo al que llego en metro y, por tanto, no tengo ni idea de dónde está). He querido compartir con vosotros un par de las fotos que tomamos, para que veáis que este año todavía no se nota mucho la crisis.

La última foto es de un

¡Un saludo y hasta pronto!