Si, habéis leído bien. Sin entrar en detalles ni cómo ni por qué, el otro día estuve haciendo algunas figuritas de plastilina. En principio, no es algo que compartiría con el resto del universo, pero al final terminé tan orgulloso de mis creaciones que he decidido publicarlas.
La primera de ellas es la que me quedó peor. Se trata de una especie de aborto de coche sin mayor interés.

La siguiente es una pareja de personajillos de un videojuego que me gusta bastante. El rosita se llama Kirby (el protagonista), y el rojo es uno de sus enemigos. Si intentamos imaginarnos que la plastilina rosa no está completamente sucia de plastilina negra, creo que no me han quedado mal.



El último, y mi favorito, iba a ser en principio un sonriente gusanito con bracitos y sombrero. Me quedó bastante bien pero, cuando lo intenté poner "derecho", no había manera de que se quedara en pie. Decidí utilizar un palillo como soporte para la plastilina, pero a la mitad del proceso se me ocurrió una idea que me pareció mucho más divertida. He aquí el resultado.

Si es que al final, cada uno es como es...