Hoy voy a compartir una entrada breve, dado que no puedo estar mucho tiempo delante del ordenador. ¿El motivo? Ayer me hice la operación de la miopía para librarme, de una vez por todas, de las gafas y las lentillas.
La clínica elegida para tamaño evento fue la mejor clínica de Japón, Shinagawa-Kinshi-Clinic (http://www.shinagawa-lasik.com/english/index.html).
La tecnología láser está cada vez más avanzada. Mi operación en concreto duró sólo 40 segundos por ojo (eso sí, fueron los 80 segundos más horribles de mi vida) y, si descontamos que tras la operación me estuvieron llorando los ojos durante hora y media que no los podía casi ni abrir (por la reacción la operación, no porque llorando del miedo).
La recuperación está siendo bastante rápida: me mandaron a casa andando (bueno, cogí el metro), y hoy volví por los mismos medios a comprobar el estado de mi ojo, que ha salido bastante bien parado.
Os dejo aquí una foto de los protectores oculares que me tengo que poner por las noches para evitar frotarme los ojos. ¡Para que veais que aquí piensan en todo!